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Este blog es un espacio diseñado para los alumnos del nivel medio. Aquí encontrarán programas, contenidos y actividades de la asignatura Historia y Geografía. También podrán acceder a distintos recursos, diarios, películas, videos, textos, música y otros que contextualizan los temas desarrollados en clase.

Prof. Federico Cantó

martes, 25 de agosto de 2015

REVOLUCIÓN LIBERTADORA- FRONDIZI-ILLIA

ENS Nº4 – año:2015
ASIGNATURA: Historia
PROFESOR: Federico Cantó
AÑO Y CURSO: 5º5ª
La República en crisis - (1955-1968)

Adaptación del texto de JOSÉ LUIS ROMERO. BREVE HISTORIA DE LA ARGENTINA,PRIMER TOMO.CAPÍTULO XIV.

Luego del golpe, las diferencias entre los grupos que habían derribado a Perón se manifestaron de inmediato. Los sectores nacionalistas y católicos, algunos de ellos comprometidos con el régimen peronista durante largo tiempo, inspiraron la política del presidente Lonardi, quien proclamó que no había "ni vencedores ni vencidos". Hubo un intento de acercamiento a los dirigentes sindicales, bien dispuestos a tratar con los vencedores, pero éste no llegó a cuajar: el 13 de noviembre de 1955 los sectores liberales y rígidamente antiperonistas, nucleados en torno del vicepresidente Rojas, separaron a Lonardi y colocaron en su lugar al general Pedro Eugenio Aramburu.
Desde entonces, las figuras de tradición liberal - conservadores y radicales, abogados y empresarios- predominaron en la administración y fijaron la posición del gobierno, que fue definida explícitamente como una prolongación de "la línea de Mayo y Caseros". La fórmula significaba un retorno al liberalismo; pero aplicada a la situación del momento expresó la adopción de una actitud conservadora, especialmente en materia económica y social. En materia económica, el acento fue puesto en la libre empresa, a pesar de que el economista Raúl Prebisch, a quien se le encargó la elaboración de un diagnóstico económico, había recomendado que el Estado conservara "los resortes superiores de la intervención". Esa tendencia repercutió sobre la política laboral, aun cuando el gobierno no acertó a fijar una línea en ese terreno. Los empresarios aprovecharon el debilitamiento de las organizaciones sindicales, que fueron intervenidas y, ante la prescindencia del Estado, procuraron limitar las conquistas que los asalariados habían obtenido en los últimos años.
Estallaron entonces huelgas y conflictos gremiales, que fueron severamente reprimidos, y los sectores obreros se agruparon alrededor de la bandera de Perón, produciéndose una exaltación nostálgica de la época en que habían sido protegidos por el Estado. No faltó el intento revolucionario desencadenado por jefes, oficiales y suboficiales del ejército adictos a Perón. El movimiento estalló en La Plata y el gobierno lo reprimió con desusada energía, no vacilando en aplicar la pena de muerte a los principales comprometidos. La medida causó estupor en muchos sectores y contribuyó a ensanchar el abismo que separaba a los derrotados de los vencedores.
Proscripto el peronismo, el gobierno estimuló la acción de los viejos partidos políticos y constituyó la Junta Consultiva, de la que sólo quedaron excluidos los partidos de extrema izquierda y extrema derecha. En su seno se debatieron ampliamente importantes problemas, advirtiéndose la aparición de contrapuestas corrientes de opinión frente a cada uno de ellos. El gobierno demostró su decisión de acelerar la normalización institucional del país. Para prepararla, convocó una convención para la reforma de la Constitución, que se reunió en Santa Fe y congregó a representantes de casi todos los partidos, por haberse puesto en práctica el principio de la representación proporcional. El hecho político sobresaliente de ese período fue la división de la Unión Cívica Radical en dos sectores -la UCR Intransigente y la U.C.R de Pueblo- bajo las direcciones de Arturo Frondizi y Ricardo Balbín, respectivamente. La U.C.R.I había comenzado a adoptar una actitud de oposición frente al gobierno, acusándolo de seguir una política antipopular. En las elecciones de convencionales de 1957 los dos sectores del radicalismo demostraron una paridad de fuerzas mientras los votos en blanco, que reunían al electorado peronista, constituían la mayoría. Para forzar al electorado en las futuras elecciones presidenciales, la UCRI decidió retirarse de la Convención. Por esa y otras causas el cuerpo no pudo cumplir su cometido y se limitó a establecer la vigencia de la Constitución de 1853, con el agregado de una declaración que instituyó los derechos sociales, entre ellos el de huelga.
Para las elecciones presidenciales que se avecinaban, el candidato presidencial de la U.C.R.I, Arturo Frondizi, gestionó y obtuvo el apoyo de los votos peronistas, obteniendo la mayoría en las elecciones del 23 de febrero de 1958. Algunos sectores militares miraron con recelo esa reaparición de los vencidos de 1955 y no faltó quien pensara que podía producirse un golpe de estado que impidiera la normalización constitucional, pero el presidente Aramburu se mantuvo firme en su promesa y entregó el poder a su sucesor. En la etapa electoral, Frondizi había propuesto la integración de un vasto frente, en el que debían reunirse empresarios, obreros, sectores intelectuales, eclesiásticos y hasta militares, para impulsar al país a dar un gran salto en su desarrollo. Insistía en la urgencia de renovar la infraestructura y desarrollar un sector de industrias básicas, único camino para iniciar un crecimiento económico integrado. Aunque su lenguaje moderno y atractivo atrajo a muchos, el frente en definitiva se limitó a un pacto electoral entre Perón, depositario de los votos obreros, y Rogelio Frigerio, asesor de Frondizi y cabeza de un grupo de técnicos que aspiraban a hacer de puente entre los grupos empresarios nacionales y los inversores extranjeros, que por entonces manifestaban decidido interés por instalarse en la Argentina.
De los capitales extranjeros, precisamente, se esperaba el impulso fundamental. La ley de Radicación de Capitales les concedió condiciones harto atractivas, reforzadas por la ley de Promoción Industrial; en materia energética, el propio presidente condujo la negociación, que culminó con una serie de contratos para la exploración y explotación de las reservas petroleras. Paralelamente, el gobierno solucionaba la situación de las empresas eléctricas, adquiriendo el equipo instalado y constituyendo la empresa S.E.G.B.A, con mayoría estatal. En esos años la entrada de capitales extranjeros, especialmente norteamericanos, fue muy importante, desarrollándose rápidamente las industrias básicas, como la petroquímica y la siderúrgica, y también la automotriz.
Los primeros meses de gobierno fueron de acelerada expansión, acentuada por un aumento masivo de salarios que en parte, retribuía el apoyo electoral de los sectores obreros. La inflación que desató obligó pronto a aplicar fórmulas económicas más ortodoxas: al Plan de Estabilización y Desarrollo de diciembre de 1958 siguió, en junio de 1959, la incorporación como ministro de Economía del ingeniero Álvaro Alsogaray, campeón de la política económica ortodoxamente liberal y declarado enemigo del grupo encabezado por Frigerio. Alsogaray aplicó en los dos años siguientes un programa estabilizador ortodoxo: restricción crediticia, reducción del déficit fiscal, congelamiento de salarios, fuerte devaluación y supresión de los subsidios que, a través de tipos de cambio preferenciales, recibían muchas empresas nacionales. El costo social de esta política fue muy alto, especialmente por la secuela de cierres y la creciente desocupación. Pasado el peor momento de la crisis, y cuando comenzaba una nueva fase expansiva, Alsogaray fue reemplazado y se retomó, parcialmente, la política originaria.
Las condiciones mismas de la economía hicieron que estas crisis se repitieran periódicamente; en esos años se vieron agravadas por la casi crónica crisis política de un gobierno que, carente de fuerza propia, se vio permanentemente atenazado por el sindicalismo peronista y por los sectores militares. El gobierno cumplió parte de sus compromisos con el sindicalismo peronista: se sancionó la ley de Asociaciones Profesionales, que daba una gran capacidad de maniobra a los dirigentes, y en 1961 se
normalizó la C.G.T. A pesar de que el gobierno llegó a contar con un grupo de dirigentes adictos, la oposición sindical fue creciendo en intensidad, sobre todo luego de la aplicación del Plan de Estabilización de 1959. En enero de 1959 fue necesario ocupar militarmente el Frigorífico Nacional, para desalojar a los obreros que resistían la intervención. En mayo, Perón denunció el pacto firmado con Frigerio en vísperas de las elecciones, lo que motivó el alejamiento del asesor presidencial, y desde entonces creció la resistencia sindical, agravada por reiterados actos de sabotaje.
Tampoco eran fáciles las relaciones con las fuerzas armadas, que desconfiaban de la versatilidad del presidente. Ya en 1958 se produjeron los primeros "planteos" (fórmula con la que se empezaron a conocer las perentorias exigencias de las Fuerzas Armadas), que se fueron agravando a medida que el estado deliberativo ganaba las filas militares. Ante cada coyuntura, los distintos jefes expresaban opiniones diferentes y no faltaron, en 1959, episodios en los que grupos antagónicos estuvieron a punto de dirimir sus diferencias a cañonazos en plena ciudad. Frente a las reiteradas presiones, el presidente optó por tratar de salvar su cargo y no vaciló en sacrificar, una y otra vez, a cada uno de sus cuestionados colaboradores civiles o militares.
En marzo de 1960 dispuso la aplicación del llamado Plan Conintes, por el que las Fuerzas Armadas asumían la tarea de enfrentar la creciente oposición generada en los sectores obreros. La política exterior de Frondizi creó un nuevo campo para las fricciones. El lanzamiento del programa de la Alianza para el Progreso por el presidente Kennedy -mirado con desconfianza por buena parte de los sectores tradicionales de ambas Américas— encontró en Frondizi un entusiasta partidario. Simultáneamente se había producido la crisis cubana, y el movimiento revolucionario del Caribe suscitaba en Buenos Aires una amplia ola de simpatía, en virtud de la cual en 1961 fue elegido senador por la Capital el socialista Alfredo L. Palacios. Frondizi se propuso mediar entre Estados Unidos y Cuba, y comenzó a desarrollar, en materia de política exterior, una línea cada vez más independiente. Sus entrevistas con el presidente brasileño Quadros —otro heterodoxo— y luego con el ministro cubano de Industrias, Ernesto Guevara, suscitaron una creciente oposición entre los mandos militares, quienes lo obligaron finalmente a romper relaciones con Cuba, a pesar de que poco tiempo antes Frondizi había declarado enfáticamente que no lo haría. Sin embargo, el problema más complejo era el electoral, y en él se jugaba su suerte un gobierno cada vez más huérfano de apoyo.
A través de los partidos neoperonistas, los vencidos de 1955 se aprestaban a volver a la escena política, y el partido oficial procuró convertirse en la alternativa a lo que muchos juzgaban su inevitable triunfo. El desplazamiento de Alsogaray del ministerio de Economía permitió retomar una política más flexible, en la que abundaron las dádivas de inequívoco sabor preelectoral, al tiempo que se procuraba polarizar en torno de la U.C.R.I a todo el electorado antiperonista. El camino a la elección de marzo de 1962 constituyó una suerte de gigantesco equívoco, pues los peronistas, que dudaban de las ventajas de un triunfo especularon con la posibilidad de ser proscriptos y ofrecieron un elenco de candidatos francamente irritativos, especialmente en la provincia de Buenos Aires. Alentado por algunos éxitos previos, el gobierno prefirió arriesgarse a vencerlos en las elecciones y fracasó: mientras los radicales del pueblo triunfaban en Córdoba y el partido oficial sólo se anotaba un éxito significativo en la Capital Federal, los partidos peronistas ganaban ocho provincias, entre ellas la de Buenos Aires.
Esto selló la suerte del gobierno: anticipándose a lo que juzgaba una segura exigencia militar, el presidente decidió intervenir las provincias en que habían triunfado los peronistas, aunque no logró con ello evitar su deposición, apenas demorada unos días por la visita que por entonces realizaba el príncipe de Edimburgo. El 29 de marzo de 1962 los jefes militares detenían al presidente Frondizi y lo confinaban en la isla Martín García; concluía así, con un rotundo fracaso, el primer intento de encontrar una solución a la crisis política iniciada en 1955. Mientras los jefes militares deliberaban sobre el rumbo a seguir, José María Guido, presidente provisional del Senado y primero en la línea sucesoria institucional (el vicepresidente electo había renunciado en 1958) se presentaba sorpresivamente ante la Corte Suprema de Justicia y prestaba juramento como presidente. Poco después, los comandantes militares aceptaban esta situación, cuando el flamante mandatario se comprometió a anular las elecciones, intervenir todas las provincias y declarar el Congreso en receso. Se conservaba así un remedo de legalidad, y en ello radicó la fuerza de un presidente permanentemente sometido a las imposiciones de los distintos grupos militares.
La crisis política había agravado la crisis económica cíclica, y se decidió aplicar rápida y enérgicamente la conocida fórmula estabilizadora: el ministro Federico Pinedo efectuó una violenta devaluación del peso, que sumió la actividad económica en el marasmo; aunque al cabo de dos semanas fue relevado, su sucesor, el ingeniero Alsogaray, continuó aplicando las mismas fórmulas, aunque con más prudencia.
El año 1962 fue difícil en lo económico y también en lo político. Dentro de las Fuerzas Armadas la deliberación llegó a su grado más alto y condujo a repetidos enfrentamientos abiertos. Se discutía, sobre todo, la pertinencia de intentar una nueva salida electoral, visto que de uno u otro modo la decisión quedaba en definitiva en manos de los votos peronistas. A esto se agregaba la creciente desconfianza que algunos sectores tenían hacia los dirigentes políticos en general, e iba cobrando cuerpo la idea de un gobierno puramente militar. Esta opinión no era por entonces unánime y, frente a esa tendencia, caracterizada por un estricto liberalismo en materia económica y una firme posición antiperonista, se fue constituyendo otra, proclive a una salida electoral que resguardara la legalidad, pero preocupada, sobre todo, por la creciente politización de las Fuerzas Armadas.
La vuelta a la legalidad era para esos jefes militares el único camino para que las Armas retornaran a la senda profesional. En septiembre de 1962 la situación hizo crisis en el ejército, y los dos bandos, conocidos como colorados y azules (colores que identificaban a los contendientes en los juegos de guerra académicos) llegaron a un choque armado que tuvo por escenario las calles de la capital. Triunfó el grupo azul, legalista, cuyo jefe, el general Onganía, fue designado comandante en jefe del Ejército. Todavía hubo un nuevo episodio de este enfrentamiento cuando la Marina, simpatizante con el grupo colorado, pero voluntariamente marginada de los incidentes anteriores, se rebeló en abril de 1963. El enfrentamiento fue entonces mucho más violento y la victoria de los azules, concluyente. La salida electoral, sin embargo, no dejaba de ofrecer dificultades. Originariamente el gobierno estimuló la formación de un gran Frente Nacional, que incluyera a todas las fuerzas políticas, pero en definitiva éste se limitó a un acuerdo entre el peronismo y algunos partidos menores. La fórmula presidencial que presentó, aceptable inclusive para muchos antiperonistas, fue finalmente vetada y el Frente no concurrió a elecciones.
En cambio se presentó el general Aramburu, postulado por un partido nuevo formado apresuradamente, la Unión del Pueblo Argentino, que ofrecía al electorado antiperonista la seguridad del respaldo militar. El 7 de julio de 1963 los votos en blanco fueron otra vez muy importantes pero, gracias al aporte de una parte de los votos peronistas, la Unión Cívica Radical del Pueblo ocupó el primer puesto, con apenas algo más del 25% de los sufragios. En el Colegio Electoral hubo acuerdo para consagrar presidente a su candidato, Arturo Illia. Carente de una sólida mayoría electoral y con pocos apoyos entre los restantes factores de poder, el gobierno encabezado por el Dr. Illia apenas pudo ofrecer un elenco honorable y una conducción mesurada, suficiente seguramente para un período normal, pero incapaz de elaborar una alternativa imaginativa y sólida para la casi crónica crisis política.
Durante su campaña, el partido había hablado de nacionalismo económico, de intervención estatal y de protección a los consumidores, y estos principios orientaron su política económica. Buenas cosechas y una mejora en la balanza de pagos permitieron un aumento relativo de los salarios y un estímulo a la demanda, con lo que se solucionó la desocupación y se puso fin a la aguda crisis cíclica. La sanción de la ley de Abastecimientos procuró, con poca eficacia, defender a los consumidores, mientras que retiraba parte del apoyo crediticio a las grandes empresas, derivándolo a las pequeñas, de capital nacional. Los contratos petroleros firmados por Frondizi fueron anulados y, finalmente, renegociados, al tiempo que se modificaba el acuerdo con S.E.G.B.A., asegurando la mayoría estatal en la conducción.
Esta política nacionalista no pasó de allí, pero creó reticencias entre los inversores extranjeros, que cesaron de hacer nuevos aportes. En lo económico, el estancamiento fue progresivo, mientras que en lo político se advertía, con creciente claridad, que el gobierno carecía de una salida posible. A principio de 1963 se normalizó la C.G.T y los sindicalistas peronistas asumieron su conducción; el gobierno procuró hostilizarlos sobre todo mediante la reglamentación de la ley de Asociaciones Profesionales y el estímulo a los grupos sindicales minoritarios. Los sindicatos se enfrentaron pronto con el gobierno y en 1964 lanzaron un "Plan de Lucha" que concluyó con la ocupación pacífica por los obreros de 1100 establecimientos fabriles. Por entonces se estaba desarrollando, dentro del movimiento peronista, una tendencia a establecer relaciones más flexibles y distantes con el ex presidente, por entonces residente en Madrid.
El neoperonismo o peronismo sin Perón, como querían sus críticos, creció en algunas provincias tradicionales y, sobre todo, en el sector sindical, cuyos dirigentes descubrieron que los intereses de las poderosas instituciones que manejaban a menudo no coincidían con los del jefe en el exilio. Creció por entonces el predicamento de un dirigente singular, el metalúrgico Augusto Vandor, artífice de una política que combinaba, en dosis cambiantes, el enfrentamiento y la negociación. En las elecciones de Mendoza, de principios de 1965, el neoperonismo decidió sostener un candidato poco grato a Perón quien jugó toda su autoridad en apoyo de otro menos conocido pero probadamente leal.
La división peronista favoreció en definitiva el triunfo de sus adversarios, pero el líder exiliado logró vencer a los disidentes y asegurar su hegemonía dentro del movimiento. Las elecciones de 1965 llevaron al Congreso Nacional muchos diputados neoperonistas, que hicieron alardes de convivencia con sus colegas. Sin embargo, a nadie escapaba que las elecciones de gobernadores en 1967 reactualizarían el problema que había provocado la caída de Frondizi en 1962. Por entonces, las relaciones entre el Ejército y gobierno eran cada vez más frías y, mientras se veía con preocupación la futura e inevitable crisis, cobraba cuerpo entre los jefes militares la idea de constituir un gobierno que, excluyendo a los partidos políticos, integrara a las Fuerzas Armadas con los "factores reales de poder", sobre todo empresarios y sindicatos.
Durante los meses iniciales de 1966, mientras los dirigentes sindicales acentuaban su presión, una campaña periodística minó el prestigio del gobierno, acusándolo de lento e ineficiente. El 28 de junio de ese año los tres comandantes en jefe depusieron al presidente Illia. La situación no era nueva —aunque sí lo era la dignidad con que el presidente afrontaba su destino sin torcer su conducta—y ponía fin al segundo intento para solucionar la crisis política iniciada en 1955.
 La presencia de varios sindicalistas en la ceremonia en que juró el nuevo presidente, general Juan Carlos Onganía, pareció confirmar la existencia de un acuerdo entre el poder militar y el poder sindical. Sin embargo, el flamante presidente dio pronto pruebas de no estar dispuesto a compartir sus responsabilidades con nadie y los propios mandos militares debieron dar un paso atrás. Por entonces Onganía no sólo tenía el apoyo pleno de las Fuerzas Armadas, sino que gozaba de un vasto consenso nacional, y había una suerte de confianza general en su capacidad para realizar los cambios que a todos parecían urgentes.
De ese modo, el nuevo presidente pudo anunciar, sin despertar mayores resistencias, que su gobierno crecía de plazos.

Actividades:

1.  Identificá mediante ítems las medidas económicas y políticas que implementó la autodeniminada “ revolución libertadora”
2.  Describí, en menos de cien palabras, el contexto en que Frondizi accede a la presidencia.
3.     Enumerá las medidas del “plan de estabilización” y determiná sus consecuencias.
4.     Justificá con argumentos y citas del texto las siguientes afirmaciones:
a)     El gobierno se vio presionado por el sindicalismo y las Fuerzas armadas
b)     Las elecciones de marzo de 1962 provocan la caída de Frondizi
c)     La política económica fue contradictoria
d)     En 1962 las Fuerzas Armadas se dividían en dos tendencias enfrentadas
5.     Describí en menos de cien palabras, el contexto en que Illia accede a la presidencia.
6.     Identificá mediante ítems las medidas políticas y económicas del período.
7.     El neoperonismo buscó ser una alternativa de poder
8.     El golpe del ´66 fue producido por una alianza económica, sindicalista y militar.


domingo, 28 de junio de 2015

GUERRA FRÍA

SECUENCIA DIDÁCTICA CON TIC
MATERIA: Historia
AÑO DE ESTUDIOS: 5º
TEMA. La Guerra Fría
DOCENTE: Federico Cantó

TRABAJO PRÁCTICO: LA GUERRA FRÍA


PROPÓSITOS Y OBJETIVOS

El objetivo de esta secuencia didáctica es que los alumnos comprendan el proceso de enfrentamiento entre los Estados Unidos y la URSS durante “La Guerra Fría” a partir de la toma de conocimiento de los principales conflictos sociales, políticos y económicos que se destacan en este período.

PROPÓSITOS GENERALES

Incorporar el uso de TIC en el proceso de enseñanza- aprendizaje. Promover el trabajo colaborativo y la creación de producciones colectivas mediadas por tic. 



Desarrollar el pensamiento histórico crítico, la autonomía de los alumnos y el rol del docente como facilitador del conocimiento.


Estimular la búsqueda, selección y crítica de información en la web proveniente de diferentes formatos.

MODALIDAD: Grupal. (4 a 6 integrantes por grupo)

PLAZO DE ENTREGA: Las producciones de cada grupo deben ser publicadas antes del viernes 10/7/15 sin excepción.


CRITERIOS DE EVALUACIÓN:
  •  Respetar las consignas y tiempo de entrega.
  •  Pertinencia y coherencia entre las imágenes, videos y descripciones.
  •  Manejo correcto del recurso para elaborar líneas de tiempo interactivas
  •  Creatividad y criterio estético que enriquezcan la producción.
ACTIVIDADES:

La actividad se presenta en tres etapas.Se centra en el abordaje de cuatro categorías que permitan analizar “La Guerra Fría”: Guerras, Carrera tecnológica, Revoluciones, Partición de Alemania. De acuerdo a estas categorías se profundizara en los siguientes subtemas:


Revolución China – Revolución Cubana
Carrera Armamentista- Carrera Espacial.
Guerra de Corea- Guerra de Vietnam.
Partición de Alemania – Caída del muro de Berlín.

1º Etapa: Abordaje de contenidos.

La propuesta para esta primera etapa es aproximarnos a una definición del concepto de “Guerra Fría” y algunas características de este proceso mediante la lectura de textos, imágenes, documentales y mapas. Se puede acceder a los mismos siguiendo los enlaces:


Los alumnos realizarán un recorrido por los distintos materiales que se proponen para conocer las cuatro categorías. Al finalizar la primera etapa los alumnos deberán elaborar una breve descripción (no más de 100 palabras) sobre el tema “Guerra Fría” y cada uno de los subtemas abordados tomando nota de las fechas más importantes que caracterizan el desarrollo de cada uno de los temas y subtemas.

2ª etapa: Selección y organización de información

En esta segunda etapa los alumnos deberán buscar y seleccionar en la red una imagen y un video de no más de tres minutos, (en caso de que supere ese tiempo deben editarlo para que responda a la consigna) que representen el tema y subtemas abordados en la primera etapa. La información obtenida será organizada en un cuadro según el ejemplo que se propone a continuación.

Tema - Subtema
Descripción
Fechas destacadas
Url de imágen
Url de video





















3ª etapa: Elaborar una línea de tiempo interactiva en internet.

En esta última etapa el objetivo es la elaboración de una línea de tiempo interactiva sobre el tema Guerra Fría por parte de cada grupo de acuerdo a la información seleccionada y organizada en el cuadro.
El programa que deberán utilizar es tiki-toki. Para aprender a hacer la línea de tiempo pueden acceder al tutorial por medio del siguiente enlace. Tutorial Tiki-Toki.
El trabajo concluirá con la presentación de las producciones elaboradas por cada grupo en el grupo de Facebook del curso. Podrán incrustarlo o publicar el enlace en el muro.





sábado, 27 de junio de 2015

PROYECTO DE COORDINACIÓN DE TUTORÍAS CICLO SUPERIOR

PROYECTO DE COORDINACIÓN DE TUTORÍAS
CICLO SUPERIOR


Escuela Normal nº 4 D.E. 8 “Estanislao S. Zeballos”

CABA
  
Año: 2015
  
Autor: Prof. Federico Cantó


Fundamentación

El presente proyecto se eleva a las autoridades en el marco de la convocatoria realizada por esta Vicedirección a profesores/as del nivel medio aspirantes a desempeñar el cargo de coordinador de tutorías de 3*, 4*y 5* años.
El desarrollo de un proyecto de estas características hace necesario revisar el encuadre del trabajo y sentido de las tutorías. Para  definir  el  encuadre  y  el  sentido  de  las  tutorías  en  el  contexto  actual  de  la educación  secundaria  partimos  de  concebirlas,  de  manera  general,  como  una instancia abocada al apoyo, el seguimiento y la facilitación de la experiencia escolar de los alumnos.
En ese sentido, la tutoría resulta relevante para todos los alumnos, y constituye un factor  clave  para  la  escolaridad  de  aquellos  que,  por  diferentes  circunstancias  y condiciones, tienen dificultades para responder exitosamente a las exigencias del nivel medio. En consecuencia, el bajo rendimiento y el riesgo de repitencia o de abandono, que representan un desafío para la institución en general, constituye una preocupación central para quienes dentro de ella ejercen el rol de tutores.
Los tutores, así como otros actores y otros proyectos escolares, intentan dar respuesta de alguna manera a una  transición  educativa  y  a  la  problemática  del  fracaso  escolar. Señalamos en principio que el trabajo del tutor aborda la escolaridad reconociendo en ella  dos  dimensiones clave  en  las  cuales  los  estudiantes  experimentan  logros, problemas,  desafíos,  etc.:  la académica,  vinculada  a  los  aprendizajes  y, consecuentemente, al rendimiento en las asignaturas; y la relativa a  la interacción social,  que  refiere  a  la  integración  grupal  de  los  alumnos  y  a  su  inclusión  y participación, tanto individual como colectiva, en la vida institucional.
Un equipo de tutores supone la interacción de docentes de distintas disciplinas en torno a un proyecto en común (coordinados por un par), trabajando en tiempos y espacios diferentes a los habituales, todo lo cual impacta, en mayor o en menor medida, sobre el conjunto de la institución.
Éste es precisamente uno de los motivos que determina gran parte de los problemas o de las tensiones que suelen afectar el desarrollo de las tutorías; problemas ligados entre otros asuntos a la cantidad y diversidad de cuestiones que deben abordar, el tiempo disponible, a la legitimidad del rol y la tarea de los tutores, a los alcances de las acciones.
El  buen  funcionamiento  del  proyecto  de  tutoría  se  vincula  estrechamente  con  la posibilidad de garantizar el trabajo conjunto entre los tutores. Su trabajo debe ser orientado a profundizar el análisis de las problemáticas que se presentan, a definir las estrategias que resultan más apropiadas para abordarlos y a reformular las formas de trabajo adoptadas en función de las situaciones concretas, de las necesidades y de los cambios que se advierten sobre la marcha.
    En este aspecto la coordinación del proyecto de tutoría desempeña un rol de suma importancia en vistas de la complejidad que encierra la tarea, de la coherencia y la sistematización que se busca para el trabajo del equipo, y de los múltiples lazos y contactos que se espera tenga el proyecto dentro de la escuela (y en ocasiones también fuera de ella).


Lineamientos Generales del Proyecto: Objetivos y Estrategias.

Consideramos que un proyecto de coordinación de tutorías no debe presentarse como una estructura rígida ni ser de tipo prescriptivo, si no por el contrario, debe promover el trabajo colaborativo y la toma de decisiones colegiada. Para ello resulta clave en principio reconocer la importancia de destinar tiempo al intercambio entre tutores y, junto a eso, lograr sostener y aprovechar esos tiempos de manera relevante.
De manera general, los intercambios entre tutores son más ricos y más fructíferos en la medida en que se centran en temas relevantes seleccionados en función de la realidad de la escuela, del año, o del curso en el que se lleva a cabo la tutoría, y de las inquietudes que surgen de la propia tarea cotidiana.
De acuerdo a lo expresado anteriormente a continuación se mencionan las tareas más relevantes propuestas para llevar a cabo la coordinación de tutorías de tercer, cuarto y quinto año en nuestro establecimiento:

·     Direccionar la tarea en función de las prioridades y líneas de acción que hayan sido definidas institucionalmente o que se definan dentro del equipo.
·     Organizar el trabajo del equipo de tutores, garantizar los encuentros acordados y potenciar su aprovechamiento (tiempo y frecuencia de reuniones, agenda, etc.).
·     Orientar la producción del material interno y externo por parte del equipo de tutores.
·     Anticipar situaciones, problemas, necesidades de cambios, etc. y proponer estrategias para abordarlos.
·     Promover la articulación y la circulación de la información entre el proyecto de tutoría y otros proyectos escolares.
·     Proponer instancias de trabajo diferenciadas según la necesidad de la tarea
·     Recoger necesidades e inquietudes de los tutores que permitan organizar o enriquecer instancias de capacitación en el marco del proyecto.
·     Mantener contacto sistemático con el equipo directivo y con otros actores institucionales cuyo aporte resulte relevante para el seguimiento y el enriquecimiento del proyecto.
·     Sistematizar y reunir toda la documentación referida al proyecto y producida durante su desarrollo.
·     Monitorear los registros de seguimientos de los alumnos.

Es importante señalar que la responsabilidad compartida por el conjunto de los actores institucionales sustenta y compromete la acción de quienes llevan adelante el proyecto asumido colectivamente. Del mismo modo, la responsabilidad que le cabe a la conducción escolar no debería desdibujar sino por el contrario potenciar la que es propia de la coordinación del proyecto.
Destacamos asimismo la importancia que adquiere la articulación de la tarea entre tutores y preceptores por el rol que éstos desempeñan en el acompañamiento de la experiencia escolar de los alumnos. La continuidad de su presencia frente a los grupos, el contacto cotidiano con los estudiantes y el apoyo que brindan, son elementos importantes para considerar y estimular, por lo que algunos asumen también el rol de tutores.
En este marco se orientarán las tareas del tutor en los siguientes asuntos: el seguimiento del rendimiento académico; enfoques y propuestas para apoyar el estudio y el aprendizaje; el trabajo en la esfera grupal, individual e institucional; el tratamiento de la información sobre los alumnos; el trabajo con las familias de los estudiantes; y finalmente las producciones de tutoría.


Evaluación del proyecto.

Consideramos que es necesaria la evaluación del proyecto de tutoría, del desempeño de los tutores y del rol del coordinador tanto en el transcurso del año como al fin del período. Considerar que es un trabajo en equipo implica también que la modalidad de la evaluación contemple instancias de autoevaluación y coevaluación con el equipo de tutores.

Con este objetivo se proponen dos tipos de evaluación:

·       Procesual: Mediante reuniones periódicas individuales y grupales con el equipo de tutores y conducción a partir de los insumos generados por las carpetas de curso y las carpetas de los tutores.
·       Final. Se realizarán por medio de encuestas o rúbricas de evaluación que abarquen la esfera del desempeño de cada tutor y el curso a lo largo del año, tanto como de la evolución del proyecto de tutorías y el rol de la coordinación.

El relevamiento y análisis de los resultados se elevará como informe final de la coordinación al equipo de conducción con el fin de generar insumos que permitan retroalimentar el proyecto de tutorías de nuestra institución.



Referencias:

·       Kantor, Débora (2002): “La tutoría en los primeros años del nivel medio”, Programa fortalecimiento institucional de la escuela media de la Ciudad de Buenos Aires, Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
·       Resolución N° 560 – SED. Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. 4/3/2005

·       Krichesky, Marcelo (coord.) (1999): “Proyectos de orientación y tutoría. Enfoques y propuestas para el cambio en la escuela”, Buenos Aires, Paidós.

lunes, 8 de junio de 2015

PAUTAS PARA HACER UNA MONOGRAFIA

Pautas para hacer una monografía

Una monografía es un trabajo escrito basado en el estudio de un tema específico el cual se describe con la función de informar. Las monografías sirven para evaluar la capacidad del autor para trabajar científicamente. Ya que al realizarla aprende a:
· Delimitar un problema.
· Investigar, reunir la información adecuada, analizarla y clasificarla.
· Evaluar la información con espíritu crítico.
· Comunicar por escrito el conocimiento adquirido en esa investigación.

Monografía de compilación: en ellas el autor analiza lo expuesto por otros autores sobre el tema. Expone los distintos puntos de vista y luego de una exhaustiva revisión da su visión personal sobre el tema.

Pasos a seguir.

1 Selección del tema: El tema debe ser sencillo, específico, bien delimitado. En este punto las preguntas a responder son: ¿Qué deseo investigar sobre este tema? ¿Qué quiero comunicar? ¿Cuáles pueden ser los subtemas? ¿Cuáles son los diferentes enfoques de los autores?

2 Búsqueda del material bibliográfico: Es recomendable consultar diccionarios, enciclopedias, estadísticas, artículos de periódicos o realizar entrevistas a especialistas en el tema. Siempre consulte al bibliotecario de referencia quien lo orientará sobre las fuentes de información más pertinentes para su búsqueda. Recuerde registrar los datos de todo el material consultado, luego en la Lista de Referencia Bibliográfica citará a los autores que darán autoridad a su trabajo.

3 Lectura y evaluación de la información: Una vez seleccionada la bibliografía se debe realizar una lectura comprensiva que le permita responder las siguientes preguntas: ¿Cuál es el objeto de estudio? ¿Cuál es el estado de la cuestión? ¿Cómo delimitar el tema? (Elegí un aspecto específico o un período de tiempo o un área geográfica o un evento o o una combinación de cualquiera de los anteriores.)  ¿Cuál será su enfoque? La reflexión sobre lo leído permitirá identificar: coincidencias, diferencias y controversias entre los autores consultados.

4 Plan de trabajo: En este punto es preciso: organizar las ideas y darle dirección al trabajo. Se puede utilizar un bosquejo, gráfico, mapa conceptual, esquema u otro medio que permita visualizar un primer desarrollo del trabajo.

5 Realización del trabajo: El trabajo debe reflejar el conocimiento adquirido sobre el tema a través de la investigación, no sólo las voces de los autores consultados. Requiere incluir la mayor cantidad de información posible para documentar el punto de vista del autor.

6 Redacción definitiva y presentación: Es conveniente hacer un primer bosquejo que incluya todas las partes del trabajo (Introducción, cuerpo, conclusiones. Se recomienda Redacción impersonal. Uso de la tercera persona. Verbos en infinitivo. Lenguaje explicativo. Párrafos breves.

Partes del Plan
·       Portada con los datos: Título (escrito con mayúsculas y minúsculas) centrado, autor, institución, fecha.
·       Índice: debe indicar la información contenida en cada página
·       Introducción: breve descripción del tema y los objetivos.
·       Contenido o cuerpo: se desarrolla el tema en detalle, presentando la información, el contexto, se definen conceptos y se presentan los subtemas.
·       Conclusión: Se elabora un cierre al tema de investigación. Se comunican posibles soluciones o recomendaciones.
·       Bibliografía: lista de referencia de todo el material consultado, de acuerdo al Manual de Estilo seleccionado por el autor o sugerido por la Cátedra.

          Ejemplo de citas:
          CITA DIRECTA INTEGRADA EN EL TEXTO
A pesar de la legislación que se ha aprobado para combatir y prevenir el maltrato de menores, encontramos que “uno de los mayores obstáculos para abolir la crueldad en la familia consiste en el hecho de que la sociedad la considera como un mal necesario”. (Edmee, 1993, p.14). (autor, año de publicación, página)

REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA: TORRES Silvia, Pautas para hacer una monografía, Biblioteca Leopoldo Marechal Universidad Nacional de la Matanza, Pgs. 112, Buenos Aires, 2013.

Disponible en:http://biblioteca.unlam.edu.ar/descargas/44_Cmohacerunamonografa.pdf. Última entrada: 8/6/2015.

lunes, 20 de abril de 2015

ESTRUCTURA DEL INFORME DE INVESTIGACIÓN

ESTRUCTURA DEL INFORME DE LA INVESTIGACIÓN

1.- PORTADA

En la portada deberá aparecer necesariamente el título del trabajo y el autor o  autores del mismo. Es conveniente que en la portada también se incluya el nombre de la  persona o personas que han encargado el trabajo, la materia, empresa, o institución en la que se presenta el trabajo, la fecha de entrega o defensa del mismo. También puede incluirse, de un modo muy discreto, alguna imagen o gráfico relacionado con el trabajo con la intención de hacerlo más vistoso y atractivo.

1.1.- ÍNDICE
A continuación de la portada debe figurar el índice o sumario donde se indicará cada una de las partes en las que se ha dividido el trabajo –introducción, capítulos y apartados de cada capítulo, bibliografía, etc., reseñando la página en la que se encuentra (sólo la página en la que empieza) cada una de dichas partes.

2.- INTRODUCCIÓN
Esta sección suele incluir dos apartados. Uno dedicado a la revisión de la literatura sobre el tema, y otro que engloba el propósito de la investigación, así como los objetivos o las hipótesis.
En un informe de investigación la introducción da paso al MARCO TEÓRICO del trabajo, incluyéndose en él toda la información teórica y de investigación relevante sobre el tema, estructurada en apartados y subapartados, justificándose así el estudio planteado.
Seguidamente comenzará el segundo gran bloque del informe de investigación, nos referimos al MARCO EMPÍRICO, que se inicia con la formulación de los objetivos y/o hipótesis de la investigación, anticipando el siguiente apartado centrado en el método de investigación y la metodología a seguir que se explica a continuación.

3.- MÉTODO/METODOLOGÍA
En esta sección el investigador informa sobre los pasos dados en la realización de su trabajo. La información incluida en este apartado debe ser lo suficientemente amplia y explícita como para que otro investigador pueda hacer una réplica del mismo estudio en un contexto diferente. Dicha información variará dependiendo del método de investigación utilizado.

4.- ANÁLISIS Y RESULTADOS
El investigador puede empezar informando sobre las técnicas estadísticas utilizadas, justificando por qué optó por ésas y no por otras distintas. En este apartado debe responderse uno a uno a todos los objetivos y/o hipótesis, de un modo claro y ordenado. Recordemos que los objetivos hacen referencia a lo que consideramos más relevante descubrir, analizar, describir, etc.

5.- DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
En esta sección se señalan las implicaciones y utilidad de los hallazgos, efectuando una interpretación desde varias perspectivas, siempre desde el marco de los objetivos e hipótesis planteados. Es decir, al menos ha de incluirse un párrafo donde se sintetice cada uno de los objetivos previstos en la investigación, pero con una redacción diferente a la que se ha realizado en el plan de análisis de datos.

6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
En este apartado se incluye la relación de todas las referencias bibliográficas citadas a lo largo del trabajo (no las consultadas, que serán muchas más). Dicha relación se hará por orden alfabético. En cuanto al modo de presentación bibliográfica se debe seguir una norma, por ejemplo, el formato propuesto por la APA (Asociación Americana de Psicología). El modo de citar las fuentes consultadas según esta normativa es la siguiente:

ANEXOS Y APÉNDICES.
En los anexos o apéndices se debe incluir aquella información relevante para el trabajo que no ha sido incluida a lo largo del mismo, por ejemplo, hay investigadores que recogen el instrumento en el “cuerpo del trabajo” y otros que lo colocan como anexo. También debe incluirse aquella información relevante para la investigación considerada como difícilmente accesible para la persona o personas que tengan que evaluar el informe de investigación o la Tesis Doctoral. Por ejemplo, un documento al que hemos tenido acceso por una determinada razón y que no es accesible al público en general, etc.



© Hernández Pina, F.; García Sanz, M.P y Maquilón Sánchez, J.J

EL LENGUAJE RADIOFÓNICO

Lenguaje Radiofónico Generalidades

En la radio, al igual que en los otros medios hay un lenguaje y un código específicos que se utiliza para construir toda esa amalgama de mensajes/sonido que llegan a nuestros oídos a través de los aparatos receptores. 

Observarías, igualmente, que todo está perfectamente ordenado y que, por ejemplo, una voz aparece cuando ha callado otra, que un fragmento musical que emerge al inicio de un informativo desaparece lentamente, que un locutor presenta una canción mientras suenan, a un volumen más bajo, las primeras frases de la música, y así un largo etcétera. 

Los componentes del lenguaje radiofónico, o, dicho de otro modo, las materias primas con las que trabaja la radio son cuatro: la voz (o el lenguaje de los humanos), la música (o el lenguaje de las sensaciones),los efectos sonoros (o el lenguaje de las cosas) y el silencio. Como es lógico, el uso que se hace de estas materias varía en función del tipo de programa y, así, mientras que en un informativo predominan las voces de aquellos redactores/locutores que relatan las noticias, en una radiofórmula musical es precisamente la música la que tiene un papel protagonista.

El principal denominador común de los componentes del lenguaje radiofónico es, ante todo, su ilimitada riqueza expresiva y su gran poder de sugestión. Utilizando sólo la voz, o sólo la música, o la voz y la música, o la voz y el silencio, o todas las materias primas a la vez, podemos lograr que el oyente se alegre o se ponga triste, que visualice en su mente un paisaje, que recree un movimiento, que sienta miedo, que se entretenga o que se aburra... Porque, en el universo radiofónico, todo es posible. 

Tras estas explicaciones, te resultará más fácil comprender la definición de lenguaje radiofónico que el profesor Armand Balsebre, catedrático de Comunicación Audiovisual y Publicidad en la Universidad Autónoma de Barcelona, aporta en el libro que, precisamente, lleva por título El lenguaje radiofónico: Conjunto de formas sonoras y no-sonoras representadas por los sistemas expresivos de la palabra, la música, los efectos sonoros y el silencio, cuya significación viene determinada por el conjunto de los recursos técnico-expresivos de la reproducción sonora y el conjunto de los factores que caracterizan el proceso de percepción sonora e imaginativo-visual de los radioyentes.



 El guión radiofónico

El guión es el instrumento que sirve para planificar cualquier programa radiofónico y, especialmente, para prever todo el material sonoro que será necesario para su producción. En el guión se detallan, por tanto, todos los pasos a seguir y, en función del programa al que nos vayamos a enfrentar, será más o menos exhaustivo. Además, el guión es la pieza clave para que locutores y técnicos de sonido se entiendan y sepan qué es lo que configura un espacio en cada momento.


5.6.1 Los distintos tipos de guión
En radio se puede establecer una tipología de guiones en función de tres variables: 1) la información que contienen; 2) las posibilidades de realizar modificaciones sobre ellos y 3) la forma en que se nos presentan.

Según la información que contienen hablamos de guiones literarios, guiones técnicos y guiones técnico-literarios, siendo éstos últimos los más completos.
- Guiones literarios: Son aquellos que dan una importancia fundamental al texto que deberá leer el locutor o los locutores. Excluyen las anotaciones técnicas relativas a planificación, figuras de montaje, etcétera, y en él solo se señalan, generalmente en mayúscula, los lugares en los que aparecen músicas y efectos sonoros. Por otra parte, en el guión constan indicaciones para los radiofonistas, semejantes a éstas:

Locutora 1 (melancólica): "El estaba allí, sentado junto a mí"
Locutora 2 (riendo): "No digas eso. Jamás estuvo contigo"

-Guiones técnicos: A diferencia del anterior, en este tipo de guiones imperan las indicaciones técnicas, mientras que el texto verbal sólo aparece a medias y, en algunos casos, ni siquiera eso. De hecho, lo que van a decir los locutores se expresa en forma de ítems (locutor 1: entrada noticia; locutor 2: cuerpo noticia, locutor 1: despedida, etcétera), como si se tratase de una simple pauta. Este tipo de guión es el más usado en la radio actual, sobre todo en programas informativos y magazines.
-Guiones técnico-literarios: Son los que contienen toda la información posible. En ellos aparece el texto verbal completo, así como el conjunto de las indicaciones técnicas.